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9 de enero de 2015

Año nuevo, energías renovadas y esperanza






Estas dos semanas de vacaciones navideñas han dado para todo, días de barullo agotador con primos, tíos y abuelos; fin de semana largo en el paraíso con mi marido (con bañera gigante y sin niños!!); episodios extemporáneos y absurdos de la super ex y madre; días de abrazos y besos entre cinco y conversaciones enriquecedoras, de las que pesan; kilos de mazapán y exceso de juguetes.

Han sido unas Navidades, simplemente, felices. Nuestro equipo, como últimamente llamo a mi familia, sigue consolidándose y fortaleciéndose y cada día tengo la sensación de que las intromisiones externas y las ganas de hacer daño afectan cada vez menos. No digo que el 2015 no nos traiga episodios amargos, ni que todo está ya hecho. Soy consciente de que cuando los niños crecen las situaciones serán más complicadas, en la medida en que sus problemas serán más difíciles de resolver y ya no bastará una piruleta o un rato en el cine para arreglar las cosas. Que la madurez y la pre-adolescencia que ya se asoma en "la peque" nos retarán a ser mejores padres y mejores madrastras, que las ganas de autoafirmación y de aprender de mi chiquitina tentarán a nuestra paciencia, y que mi bebé ya ha dejado de ser un bebé y su lucha por su espacio entra a veces en colisión con el mío. Pero, aunque cansada y con algunos dolores, he empezado el año con ganas y energías. Llena de vida y de confianza en mi proyecto vital y en mi familia.

Además este enero nos ha traído la esperanza en forma de borrador de Ley. Parece que después de años de lucha y esperas judiciales, la nueva Ley sobre el Ejercicio de la Corresponsabilidad Parental, que el Gobierno dice que quiere presentar en las próximas semanas (que espero no sean meses), establecerá la custodia compartida de los hijos de padres separados como una opción más, la más frecuente y la más natural, y no una excepción.

Deseo de corazón que la Ley tarde lo mínimo y la custodia compartida sea el regalo de este 2015 para muchos niños que aún viven pensando que sus padres son menos aptos que sus madres. Que llegue a casa de todas las madres separadas que se han opuesto hasta el momento y que les haga callar y  bajar sus ínfulas de diosas infalibles. Deseo que este país comience el año con una apuesta clara por la igualdad real. Y deseo, por supuesto,  que la custodia compartida llegue a mi familia y que los abusos de poder que sostiene la custodia monoparental de la madre se limiten al mínimo.

Espero poder seguir contando con todos vosotras este año y que sigamos compartiendo vivencias, alegrías, dudas y tristezas a través del blog. Sin vosotras este grito al vacío carece de sentido.

Y ahora contadme, cómo os ha ido la Navidad vosotras? Qué tal el comienzo del año?

19 de septiembre de 2014

Back to normal


El comienzo del cole se supone que es la vuelta  a la normalidad, a los hábitos y costumbres ya instaurados, a las rutinas de siempre. Sin embargo, para nosotros este septiembre es el comienzo de muchas cosas nuevas.

El comienzo del verano nos sorprendió con una decisión judicial que después de 2 años de espera reparte prácticamente de manera igualitaria los tiempos entre el padre y madre pero que mantiene la custodia para la madre y una pensión enorme que extorsiona la cuenta corriente de mi marido y pone de manifiesto la sinvergonzonería de quien solicita (y de quien concede) tan alta pensión para cubrir unos gastos que no son tales. De nuevo, otro golpe a la lucha de mi marido por la custodia compartida. Mismas capacidades, horarios laborales compatibles, núcleos familiares estables, cercanía de viviendas…todo acreditado ante la Justicia, pero el Juez decide que "mantiene la custodia para la madre porque ya es una situación dilatada en el tiempo"… incomprensible, sobre todo si tenemos en cuenta que llevamos años de litigio y dos años esperando la sentencia, y doloroso por que se relega al padre y a los hermanos a meros "visitadores".

Además de jugar a la pelota en la playa, untarnos litros de crema protectora, de esperas en aeropuertos y horas de piscina, el verano nos ha servido para asimilar el batacazo de la Justicia, para hacer nuevas cábalas y nuevos planes que nos permitan vivir tranquilos los cinco con el nuevo "régimen de visitas", para adaptar agendas laborales, actividades extraescolares de tres niños…Conversaciones con la peque sobre la nueva situación, con los pequeños para que vayan entiendo poco a poco qué es lo que pasa, con la chica que nos echa una mano en casa, con abogados y psicólogos…En fin, agotador pero necesario.

"Mi chiquitina" se enfrenta este septiembre a su primer año de cole, a llevar uniforme, a cambiar el ambiente protegido de su guarde por el cole al que también va su hermana mayor, a la que verá a lo largo del día en pasillos y patios pero con la que no puede irse a casa todas las tardes. Es difícil de explicar a una niña de tres años todo esto, pero poco a poco va entendiendo (o simplemente adaptándose) a ser hermana "visitadora".  

Y entonces llega la gran pregunta: ¿quién recoge a las niñas del cole? Para llevarlas no hay problemas. Papá puede llevar a la chiquitina al cole todos los días y cuando estén las dos hermanas en casa, pues lleva a las dos y se acabó el problema. Tiene flexibilidad horaria para entrar y puede permitirse el lujo de acompañar a sus hijas al colegio. El problema se plantea por las tardes porque  a las 16h están en la calle!!!! Hasta ahora "mi chiquitina" estaba en una de esas guardes que no cierran nunca y podíamos tener más flexibilidad horaria y a "la peque" la traía otra mamá del cole que también es vecina. Manejamos opciones varias: avisar a la mamá-vecina, apuntar a "mi chiquitina" a la ruta escolar, que cada niña venga por separado, que las dos vengan juntas, ir  a buscarlas nosotros alternamente algunos días… un sin fin de modalidades que no nos convencían (sobre todo a mí) porque dejaban a "mi chiquitina" al albedrío de los días de visita de su hermana, de las cambios de planes de última hora de la super-madre, y  a todo tipo de casuística que no puedo controlar.

Así que la gran decisión de la temporada para dar algo de estabilidad y seguridad a las niñas la he tomado yo. Se acabó trabajar al 100%, ahora trabajo unas horas menos y me encargo de recoger a la(s) niña(s). Así soy yo quien se come las malas caras de la super-madre de "la peque" y quien protege con mis abrazos a "mi chiquitina" de situaciones incómodas y sorpresas varias.

Como veis nuestra vuelta a la normalidad está repleta de situaciones nuevas a las que vamos adatándonos poco a poco con algunas dosis paciencia, comprensión y mucha mucha organización.

Por el momento parece que funciona, aunque eso me cueste una reducción de jornada (lo que implica reducción de sueldo y una dulce despedida de mi supuesta carrera profesional), y un trabajo extra de taxista a piscinas, clases de música, reuniones con profesores, etc. donde saco y meto del coche a dos/tres niños por media ciudad.

Lo mejor: sus sonrisas cuando les recojo del cole y la guarde. Los besos de "la peque" y sus historias sobre lo que hace o deja de hacer su 'mejor amiga', los  abrazos de "mi chiquitina" y sus dibujos y canciones del día, y la carrera de mi bebé con los brazos abiertos  cuando abrimos la puerta de la guarde.

Y vosotras, ¿cómo habéis empezado el curso? ¿muchas novedades?

11 de junio de 2014

Un cuento de hipocresía: custodia compartida por vacaciones




Se acercan las vacaciones escolares y para los niños de padres separados, aunque la custodia sea monoparental (en su gran mayoría a favor de la madre), empieza el período de custodia compartida.

Los Juzgados argumentan todo tipo de cosas para otorgar la custodia a la madre en sus sentencias y luego, en vacaciones ofrecen tiempos igualitarios para ambos padres. Es decir, durante dos meses se ejerce de facto una custodia compartida.

Parece que los papás durante los meses de julio y agosto se vuelven, de repente, capaces de cuidar, amar y proteger a sus hijos mientras que el resto de los meses se les considera meros visitadores. Por arte de magia son capaces de convivir con sus hijos durante un mes o quince días alternos y los pequeños parecen sobrevivir felices a este horror que implica vivir con los padres y la familia paterna.

Debe ser el sol, que les pone un sé qué y se vuelven padres de la noche a la mañana.

Hay muchos PADRES pidiendo la custodia compartida en este país que se sienten traicionados por la Justicia, defraudados por la manera torticera en que sus exparejas usan a sus hijos como si fueran propiedades inmobiliarias, que esperan días y semanas para poder pasar un rato tranquilos con sus pequeños. A esos padres se les considera "incapaces, "no aptos", "no válidos" para tener una custodia compartida. Sin embargo, en vacaciones los Juzgados consideran que ¡¡blufff!!: el incapaz es capaz en julio o agosto (y de manera alterna)! :)

Las mamás tan buenas ellas y sacrificadas por el bienestar de sus hijos reclaman pensiones increíbles para que a sus retoños no les falte de nada… que no lo hacen por ellas, no, no, si no por el bienestar del menor. Entonces, señoras, ¿por qué siguen llenando el cesto con la pensión durante el mes que no tienen a su hijo y ese hijo está gastando en casa de su padre? ¿Alguna de ustedes ha planteado al Juez que un mes en verano, ya que su hijo está con su padre, usted no quiere recibir pensión?

Me temo que no. Me temo que la hipocresía y la doble moral funciona muy bien en esto de cuidar a los hijos, y no firmar la custodia compartida, y ser una madre coraje que lo quiere todo para sus chiquitines.

Os podría contar el caso de una de esas madres coraje que teniendo una pensión más cuantiosa que el salario de muchas familias enteras ha solicitado al Juez que el importe del colegio privado y comedor que paga el padre religiosamente durante el periodo escolar lo reciba ella directamente durante los meses de verano ya que no hay colegio esos meses. Si esos gastos son escolares, ¿cómo alguien puede sentir que tiene el derecho de recibir ese dinero para irse de vacaciones? ¿Pero qué tipo de moral tienen esas personas?

Bueno, lo dejo aquí porque la mediocridad de alguna gente me pone mala.

¡Feliz verano con custodia compartida!

20 de noviembre de 2013

Otro día para recordar: por la custodia compartida


 

Hoy muchas instituciones, colegios, mamis y papis celebran el día del niño. Un día por los derechos de los más pequeños en lo que no puedo menos que recordar que los niños tienen DERECHO a tener un PADRE y una MADRE.
La CUSTODIA COMPARTIDA es un DERECHO del menor a TENER PADRE Y MADRE. No se trata de la cuantía de la pensión, ni de quién peina mejor a la peque por la mañana, ni de quién tenga la casa más bonita, ni de quién se cree con más derecho a cuidar a los hijos. La custodia compartida es por y para el niño, para que pueda vivir feliz y seguro de que sus dos padres le quieren.
No les quitemos un derecho a nuestros hijos porque nuestra pareja haya fracasado. Nuestros hijos se merecen crecer con ambos padres.
No se trata de nosotros, se trata de ellos.
 

 

 

23 de enero de 2013

Voces femeninas por la custodia compartida

Como ya sabéis los que seguís el blog y me conocéis un poco soy una de esas mujeres que creen en la custodia compartida. Por principios, porque es lo justo, porque creo en la igualdad real y porque me considero una mujer feminista y luchadora. Lo merecen los hijos, que no tienen por qué perder ni a su madre ni a su padre sólo porque ellos hayan decidido que ya no son una pareja.

Yo vivo cada día en mi propia casa la desigualdad por un régimen de custodia íntegra para la madre que arrincona a mi marido en un rol de "visitador" para su hija mayor. Vivo el dolor, la pena, las semanas de ausencia, la habitación vacía… Y también vivo la alegría cuando está "la peque" en casa, veo sus ojos de padre orgulloso, veo la felicidad de tener una familia completa.

Ser mujer y querer la custodia compartida para nuestros hijos me parece la mejor forma de decirles cuánto les queremos.

Esta lucha, por todos los tintes emocionales que tiene, erosiona, cansa y desanima. Pero la buena noticia es que es también una lucha que avanza, aunque sea poco a poco, y parece que algo se va moviendo. La Justicia tarda en reaccionar y aún va por detrás de la demanda social, pero el debate ya está en la calle, en los cafés, en los libros.

Y hay mujeres que hacen público este mensaje, que se mojan, que no tiene miedo de hablar.

Hace poco tuve la oportunidad de escuchar en la radio a Carmen Serrano presentado su libro "Me ha dicho mamá que no me quieres".  Me encantó escuchar el compromiso por una igualdad real en una voz femenina, dulce, cálida, clara, sin arrogancias.

Os animo a que leáis el libro. No os dejéis llevar por el título, que a priori puede parecer controvertido. Yo debo confesar que aún no lo he hecho, pero estoy esperando con entusiasmo que llegue a mis manos.

Os dejo su entrevista en Onda Uno y su blog. No dejéis de escucharla y leerla.